Mi Peor Pecado. Fan Fiction de Zayn Malik. Capitulo 23.
Capitulo Veintitrés. Perturbada.
Suspira y vuelve a pensarlo, a ella nadie la ha engañado.
Me volví casi frenéticamente y mire a mi hermano en la puerta, apretando la manija con enojo, sus ojos azules reflejaban furia. Liam me soltó y se le dio frente a Louis.
-Louis… viniste. –Susurre.
-Pensaba pasar para que comiéramos, pero mira con lo que me encuentro con un idiota tratando de hacerte daño, será mejor que te vayas, Payne.
-Ay, por favor… -bramo Liam. –Tú eres el que te vas a ir, yo tengo asuntos pendientes. Tus sabias donde estaba tú hermana y no me dijiste.
-No te incumbía.
-¿Qué no me incumbía? Por favor, si esta maldita perra es mi novia y va y se acuesta con su nuevo fotógrafo a Los Ángeles. ¿Cómo rayos crees que me siento?
-Cálmate, Payne. Esas cosas no se arreglan en la oficina. No esta bien que la hayas venido a ver aquí. Lárgate si no quieres que seguridad te saque a patadas.
-No lo harán. –Entonces Liam me miro. Trague saliva ¿Por qué de pronto sentía que el miedo me acorralaba? Tenía que ser valiente y hacerle frente, mandarlo al diablo y decirle que lo de Zayn era solo… nada. Pero ¿Cómo decirle eso cuando lo de Zayn era TODO? Mordí mi labio. –Nos vemos esta noche, en tu casa. No te vas a escapar. –Acto seguido salió de la oficina. Me desplome en llanto, no podía mas… yo no era tan fuerte ¿Cómo tantos años mantuve el equilibrio? ¿Cómo pude ser quien era? El amor había llegado a arruinarme, literalmente. Sentí los brazos de Louis rodearme y mire sus ojos idénticos a los míos.
-Louis… no puedo.
-Tienes que ser valiente, te metiste en todo esto… es hora de salir, de vivir.
-¿Cómo lo dices tan fácil? Tenemos la misma edad y tu… eres tan pacifico, controlado. Tal vez un desastre con lo que se refiere a una oficina pero… controlas todo.
-No ando engañando a mi novia en otro continente. –dijo a modo de broma y reí un poco. -¿Te gusta ese tal Malik? No lo conozco.
-Me encanta, lo amo. Louis, el es tan perfecto. –Dije secándome las lagrimas, sonrei. Los dos estábamos sentados en un rincón de la oficina. Como hermanos, recordé una vez que mi mama me había regañado porque no podía tener la casa de barbee porque me había portado mal, el me había consolado.
-Entonces… si sientes eso, lucha por el. Yo soy uno de esos que quiere verte feliz…
-Styles fue a mi casa ayer… -me miro, suspire, le conté todo.
-Styles es una mierda. Tienes que refundirlo.
-Lo mismo me dijo Niall. –Entonces, se escucho el interfono con la voz de Sabrina diciéndome que era hora de que nos vayamos, preguntando si yo me iba a quedar. Louis y yo nos paramos y descolgué el teléfono. –Yo cierro. Vale?
-Entonces, hasta mañana, Señorita Tomlinson. Le deje su agenda de mañana en el escritorio derecho y su bolsa y saco están en el perchero. Gracias.
-¿Por?
-No lo se, hasta luego.
-Espera, Sabrina, estas saliendo con Niall? –pregunte con interés.
-Señorita Tomlinson, no se si contarle sea lo correcto.
-Tomare eso como un si, y me alegro.
Louis camino a su Porsche y se subió, lo vi partir, yo me subí al Mercedes negro con vidrios polarizados, James estaba al volante.
-Buenas Tardes, Señorita Tomlinson. La llevo a casa?
-Buenas tardes… no, llévame a esta dirección.
Mire la casa con terminados en marrón… mire lo acogedora que lucia con su bello jardín a pesar de la época, mire las escaleras y la puerta de madera con un vitral de una sora morada… Suspire y baje de allí, no quería ir a mi casa, no quería ver a Liam y tener que decirle todo… solo quería estar con Zayn, para siempre.
Toque el timbre. Era obvio que si estaba, su auto estaba estacionado. Me alise la blusa, intente verme bien… ¿Desde cuando tan insegura? ¿No que eras perfecta? Resople ante los pensamientos y suspire, al parecer ya no había nada en mi que se considerara perfecto… La puerta se abrió.
Mire a una chica de cabello negro, de ojos verde-azules, de bella figura…
Me di media vuelta, ni siquiera pude decir nada, subía al auto, sentía que lo que quedaba de mi mundo se venia abajo.
-Vamos a mi casa. Tengo cosas que hacer.
Llegue a la casa y apenas abrí la puerta corrí al baño de mi cuarto, abrí los anaqueles, busque entre las botellas, busque en todos lados… hasta que recordé, estaba en la caja de sombras, corrí a mi tocador y lo abrí, busque como loca una caja de sombras Lamcome, tire un par de cosas, la desesperación me alcanzaba cada vez mas, los nervios me consumían. Sentía que la sangre me hervía, las lágrimas habían salido ya hace un par de minutos y me quemaban las mejillas, el corazón se me aceleraba, sentía que me dolía, que se rompía. ¿Cómo pude creer que existía el hombre perfecto? Seguro el solo quería una buena historia. Algo que contarle a un periódico. Solloce y encontré la caja, la abrí sobre mi tocador impecablemente limpio, el polvo blanco salió tan tentador… con desesperación busque en mi bolsa una tarjeta, la encontré y regrese al tocador, hice dos líneas, tres, cuatro… me incline, no tenia con que aspirar, me incline mas tapando un lado de mi nariz, aspire con fuerza… todo llego a mi cerebro, me tranquilizo… la desesperación se fue, el corazón se me calmo, las manos dejaron de temblarme a la tercera línea, me senté en la sillita del tocador e inhale la cuarta línea… sonrei y me recargue allí, mirando por el espejo, riéndome un poco, mire mi nariz roja… hace tanto y tan poco que no la veía así. Mire mi cama, tendida a la perfección, sentí escalofríos en todo el cuerpo, se sentía tan agradable. Sentí que la cabeza me punzaba un poco y me reí mas fuerte, corrí a mi cama y la distendí, estaba todo tan tranquilo, tan… hermoso.
Tocaron a la puerta. La puerta se abrió, mire su rostro y sus ojos marrones, mire su cabello peinado. Mire su porte sin igual, me levante de la cama y sorbí un poco por la nariz, me ardía. Me acerque a el, sus ojos parecían estar enojados, sus manos me tomaron por la cintura, su boca invadió la mía, me empujo contra la puerta con su cuerpo, mis piernas se enredaron en su cintura, me acaricio como hace tanto no lo hacia, me beso hasta de maneras que yo no conocía, me hizo sentir bien, libero todo lo que sentía. Tuvimos sexo… sexo, sexo… toda la noche.
El sonido de mi celular me despertó, no había dejado de sonar la ultima media hora, me removí y me levante, la cabeza me punzo, me agarre la cabeza con ambas manos siguiendo el sonido, el celular estaba en el tocador. Tome el celular y mire las cosas… lo había hecho de nuevo, mire mi reflejo en el espejo, desnuda y con ojeras rojas. Me volví y conteste.
-Bueno? –hable con sueño.
-Corazón, hasta que contestas. Ayer te hable mil veces… -entonces la morena me vino a la mente, ASI SE ATREVIA A LLAMARME CORAZON??? Maldito seas Zayn Malik.
-No me llames corazón… -dije mirando hacia mi cama, el cuerpo fuerte y del color de la avellana de Liam Payne estaba en mi cama, sobre sabanas blancas, los músculos de su espalda me llamaban hacia el.
-Ya se, perdón… mira, todo tiene una explicación.
-¿Cuál? Que decidiste engañarme…
-No, Corazón… ella es mi hermana.
(:
can i be skinny like her please
have those shorts…she definitely wears them betterrr<3








